jueves, 25 de marzo de 2010

FALTA DE ATENCION



Todos podemos entender los devastadores efectos de cualquier situación en la que las inclemencias climáticas están involucradas, ya que no es culpa de nadie que así ocurra, aun cuando hubo desidia de quienes debieron administrar bien los recursos naturales y no lo hicieron, violando sus responsabilidades.
Muchas cosas podemos entender, pero no la falta de sensibilidad y el ocultamiento de los hechos por medio de la prensa, ya que a diario vemos como se falsea la realidad, en una muestra de insensibilidad total por quienes sufren.
A diario escuchamos decir que la situación esta controlada, cuando no es verdad, cuando todos vemos como se nos repite eso desde hace un mes, cuando el agua estaba aun lejos y se nos sigue diciendo lo mismo cuando ya causo mas de mil evacuados.
Se han enviado miles de cosas para asistir, pero la asistencia deja mucho que desear, ya que hay lugares en los que los vecinos que están evacuados, no tienen ni siquiera una caja de leche para sus hijos y en otros casos les dieron leche pero vencida, como una grotesca burla.
Los evacuados en la escuela 84 no recibieron mas que un bolsín de mercadería el primer día y luego solo reciben una ración de comida diaria, encontrándose sin leche ni yerba para el mate cocido de los chicos, que totalizan 20 en este lugar, los que duermen en pésimas condiciones, ya que no recibieron ni siquiera un colchón que les permita descansar un poco mejor.
También se quejaron los vecinos de la falta de medicamentos, lo que atenta contra su estado de salud.
Es de esperar que las autoridades que a diario vistan la ciudad, pero sin llegar a estos centros, escuche al menos una vez a quienes tienen reales necesidades y solo recordaran un poco antes de las elecciones.

lunes, 22 de marzo de 2010

TENSA CALMA


Tras varios días de intensa lucha por parte de los vecinos, la calma parece reinar, aunque de manera tensa, en las calles de Colonia Dora.
Casi mil personas han debido dejar sus viviendas, mostrando la parte mas desgarradora de la pobreza en toda su dimensión y dejando al descubierto la falta de un plan de emergencia y la necedad de las autoridades a la hora de prevenir los desastres y la forma cínica en que se lamentan después.
La ayuda comenzó a llegar desde los organismos provinciales de manera muy lenta, por lo que la presencia de organismos nacionales fue necesario y sobre todo cabe destacar la solidaridad mostrada por los vecinos de esta ciudad y de numerosos pueblos vecinos que se solidarizaron y recolectaron todo tipo de ayuda que fue bien recibido por los evacuados.
A casi una semana de los desbordes, nadie parece ser el responsable de tamaño desastre, aun cuando todos sabemos que esto pudo ser perfectamente evitable y que no fue así porque quienes deberían velar por el bien publico, como funcionarios, solo se habían acostumbrado a mantenerse cómodamente en sus lugares, aprovechando las miles del poder, alejados de las necesidades de los de mas abajo.
La ciudad esta sin agua de red, por lo que los camiones de recursos hídricos reparten casa por casa el liquido vital, sin que sea suficiente, pero que a decir verdad suple en parte un grave problema que seguramente ese extenderá en el tiempo, ya que la planta quedo en la parte de la ciudad que se encuentra inundada y aun no se sabe con certeza el tiempo que demandará ponerla nuevamente en funcionamiento.

domingo, 21 de marzo de 2010

DE NUESTROS LECTORES

video

sábado, 20 de marzo de 2010

CIUDAD INUNDADA











En los centros de evacuados instalados en distintos lugares de la ciudad, incluyendo una escuela que debió trasladar el dictado de sus clases a otro establecimiento educativo, reduciendo de esta manera a dos horas el dictado de clases, ronda un clima de intranquilidad, producto de la falta de ayuda organizada para quienes perdieron todo.
En una ciudad en donde no hay agua corriente por que se inundó la planta de agua, en donde no existía un plan para emergencias, en donde la indiferencia de los funcionarios es moneda corriente, la exasperación de la gente es la respuesta lógica, ya que perdieron no solo sus casas, sino que una vez que bajen las aguas habrán perdido sus sembrados, sus animales de cría, sus pocas pertenencias, quedando en un estado aun peor del que tenían antes de las inundaciones.
Las autoridades de recursos hídricos, que se supone son ingeniero que conocen del tema, negaron la posibilidad de inundación hasta que el agua paso por sobre la ruta 92, retardando de esta forma toda posibilidad de reacción y mintiendo descaradamente en los informes que elevaban a sus superiores, los que tampoco mostraron demasiado interés ante el reclamo de los vecinos que si les informaban la verdad.
Una vez ocurrido el siniestro, la reacción fue tan lenta que si no fuera por el trabajo de los vecinos que de manera desorganizada, pero con la férrea voluntad de defender la ciudad, trabajaron día y noche incansablemente, las consecuencias seguramente hubieran sido aun perores.
La llegada de ayuda social a n los evacuado es hoy la gran tarea pendiente de las autoridades, ya que solo un porcentaje menor fue asistido, mientras la gran mayoría espera aun, sumida en la incertidumbre, que alguien se digne a cumplir lo que el cargo funcional que ocupa le anda: ayudar a quienes lo necesitan.
Suelen decir que no hay mal que por bien no venga, y ojala sea este mal el que haga despertar a las autoridades competentes para que de una buena vez se construyan las obras necesaria para que esta s inundaciones no vulvaza a ocurrir y se instrumente un sistema coordinado para que en caso de necesidad pueda reaccionar de manera adecuada y rápida para que los daños sean mucho menores de lo que en esta oportunidad podemos apreciar.

viernes, 19 de marzo de 2010

RECLAMO DE VECINOS

Tensos momentos se vivieron en la noche del jueves, cuando un numeroso grupo de vecinos que solicitaban que se agilizaran las ayudas desde el gobierno de la provincia, no permitieron el paso de dos unidades de la empresa San Cayetano, acusándolos de ser propiedad de altos funcionarios provinciales.
Las unidades fueron detenidas en el acceso a la ciudad y los pasajeros que se dirigían hacia Selva y Los Telares, debieron continuar viaje por sus propios medios.
Posteriormente llegó al lugar el vice – gobernador de la provincia Dr. Ángel Niccolai, quien vivió momentos de zozobra ante el ataque verbal de los vecinos que hacían responsable al gobierno de la inacción que produjo las inundaciones, solicitando la renuncia o sanción de los responsables de recursos hídricos.
Las explicaciones de Niccolai no fueron suficientes, por lo que debió retirarse del lugar ante el reclamo de los vecinos, muchos de los ya evacuados y denunciando que no recibieron ningún tipo de asistencia de parte del personal de acción social de a provincia.
Algunas autoridades municipales también fueron centro de los ataques, que produjeron un clima de tensión y obstaculizaron por momentos el transito sobre la ruta 34, produciéndose quema de cubiertas y airadas protestas de quienes consideran que la situación de inundación podría haberse evitado y que ya una vez producida no fue debidamente tratada la situación por quienes son los responsables de las áreas correspondientes.
La situación de los evacuados sigue siendo critica, llegando a totalizar casi 1000 las personas que debieron alojarse en los distintos centros de evacuados, los que fueron dispuestos en el Club Sportivo y el Club Mitre, en el salón parroquial, en una iglesia evangélica, en el predio de vialidad, en el centro cultural y en la escuela 84.

miércoles, 17 de marzo de 2010




Tras varios días de negar absurdamente un problema que era evidente, el agua dio la razón a los vecinos y conocedores del tema hídrico que pronosticaron que el agua finalmente pasaría por sobre la cinta asfáltica, el pronostico se cumplió y numeroso vecinos fueron evacuados por que sus casas quedaron bajo el agua, mostrando un desolador panorama.
En un tramo de mas de 6 kilómetros el agua pasa por sobre la ruta, generando inconvenientes y peligro a los pobladores y circunstanciales automovilistas, sin poder saber a ciencia cierta cual será finalmente el final de esta situación, ya que vecinos de varios barrios dorenses están en estado de alerta ante posibles desbordes que pueden hacer peligrar sus viviendas.

martes, 16 de marzo de 2010

GRAVES CONSECUENCIAS DE LAS INUNDACIONES








El grave problema de numerosos vecinos a causa del avance de las aguas se torna cada vez mas preocupante, ya que desde los organismos encargados de prestar ayuda niegan sistemáticamente el problema, haciendo que los vecinos tenga que auto-evacuarse ante el avance del agua que día a día avanza anegando ya no solo los parajes mas cercanos al río, sino también a las viviendas que están a la vera de la ruta 92, muchas de las cuales fueron recientemente construidas con fondos nacionales para dar una mejor calidad de vida a los vecinos que vivían en ranchos, llegando a pasar por sobre esta, pudiéndose observar a numerosos tractores de particulares dotados con palas de arrastre, junto a maquinarias de reparticiones de la provincia, tratando de hacer un bordo que contenga el agua y no avance sobre la ruta, lo que acarrearía graves trastornos a los vehículos que transitan por esta vía de comunicación.
A los primeros evacuados provenientes de los parajes Lujan y el Bracho, se sumaron ahora numerosas viviendas que están sobre la ruta 34, los que fueron reacomodados en el viejo predio de vialidad nacional, sobre el cruce de rutas 34 y 92 y muchos se alojaron en las viviendas de sus familiares.
El ausentismo de la municipalidad fue notorio y solo se pudo apreciar la colaboración de algunos organismos provincial, aunque también fue notoria la ausencia de ciertas reparticiones que deberían estar presentes.
Por las proporciones que tomo el sinistro en los últimos días, parecieran no tener demasiada conciencia de lo grave de la situación y del tremendo perjuicio que sufrieron los habitantes de los parajes inundados, lo que perdieron lo poco que tenían, pudiéndose observar a familias debajo de los árboles viviendo de manera muy precaria, incluso algunos de ellos ancianos y enfermos.
También cedieron este lunes dos tapones que se hicieron a las alcantarillas, comenzando a pasar agua a la altura del paraje Los Dos Pinos, anegando a los vecinos del lugar, ubicados al sur de la ruta 92.

jueves, 11 de marzo de 2010

INUNDACIONES OTRA VEZ








Luego de meses de avance de las aguas, primero en pequeñas cantidades y luego tornándose un problema cada vez mayor, con una respuesta bastante lenta y burocrática de los organismos encargados de este tema y con una frialdad inaceptable de las autoridades municipales, las que lejos de querer solucionar el problema de la gente, fueron al lugar a hacer campaña proselitista en vez de cubrir las necesidades.
Hace meses que la escuela del paraje Lujan quedo bajo el agua, haciendo que los alumnos tuvieran que recibir precaria instrucción en el predio de la posta sanitaria, la que ahora también quedo anegada, dejando a todos los niños d estos parajes sin posibilidad de acceder a la educación básica.
Entre Añatuya y Colonia Dora, las banquinas muestran un aspecto desolador, totalmente cubierta por metros de agua, haciendo peligrar a otros importantes parajes y causando ya pérdidas irreparables para la gente mas humilde, ya que muchos de sus animales murieron ahogados y perdieron los pocos cultivos que para supervivencia familiar tenían.
Durante la tarde del miércoles, quedo finalmente bajo el agua el camino de acceso a los parajes de Lujan y El Bracho, dejándolos de esta manera aislados a los pobladores que no lograron salir.
Desde los organismos oficiales se anuncian constantes movimientos de asistencia, pero en la realidad, los vecinos no notan la eficacia d esa asistencia, solo con honrosas excepciones.
Seria bueno que alguna vez, los pobres que padecen mas de cerca el fenómeno de los constantes desbordes de un río que en épocas de sequía bien podría ser dragado, dándole mayor capacidad para poder hacer frente mejor preparados a estas crecientes que se evitarían con obras de contención río arriba, al menos una vez sean asistidos de manera adecuada e instruidos de la manera mas eficiente de reubicación y que se los beneficie con asistencia adecuada para que puedan mejorar su calidad de vida.
De continuar el avance de las aguas, llegarían al cruce de las rutas 34 y 92, como ocurriera hace ya una década, generando perdidas irreparables para los esperanzados vecinos, los que no son correspondidos en sus pretensiones de simple ayuda bien dirigida.

lunes, 1 de marzo de 2010




Tras varias semanas de continuo crecimiento en los niveles de agua, la misma llegó a parajes densamente poblados, como por ejemplo Lujan y Bracho, donde al menos cuatro familias debieron autoevaluarse ante el avance de las aguas que los dejaron sin viviendas, llevándose también los cultivos en pequeñas parcelas que los pobladores de estos lugares poseen.
En dialogo con Juan Tevez, un veterano poblador de la zona, dijo que tuvo que “dejar todo por que el agua me sacó, tuve que ir a zonas mas altas y construir ahí con nylon y palos un lugar en donde estar y donde poder llevar a los animales que crío porque sino voy a perder eso también, por que ya perdí la fruta (sandia, melón) que había sembrado”.
Segun las autoridade spoliciales, ya se elevo un informe de situación a las autoridades superiores, esperando que la ayuda a estas familias lleguen de manera efectiva y rápida, ya que los mismos se quejaron de que “fuimos a la municipalidad de Dora a solicitar ayuda y no logramos nada, esperando que llegue de otro lado la ayuda que necesitamos ya que estamos en una muy mala situación y que si el agua sigue creciendo vamos estar peor”.
Cabe señalar que la escuela del lugar, como así también el cementerio ya quedaron bajo el agua, la que genera una gran cantidad de mosquitos y víboras, lo que hace temer el surgimiento de enfermedades o mordeduras de reptiles.
Estos parajes están ubicados al oeste del Río Salado, entre Colonia Dora y Añatuya, a pocos kilómetros al norte de la ruta 92.

PELIGRO EN LA RUTA 92


Los desbordes del río salado trajeron aparejado un singular problema a quienes transitan por la ruta 92 que une las ciudades de Colonia Dora con Añatuya, ya que el agua que se estacionó a los márgenes de la ruta, hace que numerosos personas concurran a las alcantarillas allí existentes para pesar.
La mayoría de los que concurren lo hacen junto a toda la familia, por lo que es común ver como numerosos niños se cruzan peligrosamente entre una banquina y otra, mientras generan un problema a los conductores desprevenidos que muchas veces se ven obligados a realizar bruscas maniobras que podrían terminar en accidentes fatales.
No existe en la zona ningún tipo de control que trate de prevenir posibles accidentes, lo que hace que los fines de semana se convierte en una verdadera pesadilla transitar por esta ruta, a laque hay que sumar una gran cantidad de animales sueltos y numerosos ciclistas que a pesar de que son alertados por las bocinas de los automovilistas, no bajan de la cinta asfáltica, habiéndose producido ya numerosos accidentes con victimas fatales.
La ruta 92 es sumamente transitada, por lo que seria bien visto por los conductores, que se instalara algún tipo de control a fin de evitar desagradable momentos, tanto a los pescadores como a quienes circulan por el lugar.